El pelo largo

images

Diferentes tribus indias llevaron siempre el cabello largo.

Me ha pasado toda la vida que las personas a mi alrededor se desesperan un poco debido al largo de mi cabello y me comentan que debiera cortármelo, pero nunca logran dar un argumento de peso para hacerlo. Pareciera que les molestase el mero aspecto visual de una gran melena, como si alguna otra cosa fuese lo natural. Yo casi siempre he llevado el pelo largo porque es como lo siento cómodo, al revés de alguna gente que prefiere no sentir su pelo porque le molesta. Además, reconozco que si no me gustara mi cabello original lo cambiaría con alguna de las tantas formas que existen hoy para teñir, planchar o encrespar, sin embargo no es el caso y siempre me ha parecido que este es un aspecto personal e íntimo y que las opiniones ajenas, principalmente sobre el largo, son un tanto ignorantes.

Era frecuente en mi colegio que a los hombres los estuvieran persiguiendo los profesores para pedirles que visitaran al peluquero cuando las mechas comenzaban a bajar por el cuello de la camisa.  Me parecía de un sexismo tremendo que ellos tuvieran que morirse de frío en el invierno con el cogote al aire, mientras las mujeres podíamos elegir nuestro largo. Menos podían teñirse, en cambio yo estuve prácticamente toda la adolescencia probando colores y jugando con el look, aunque no hacía nada comparado con los colores artificiales que se usan hoy, como el rosado, lila, azul o verde. Tampoco me ha crecido tanto el pelo que me comience a tocar la espalda baja. Yo diría que el largo que me acomoda es justo antes de que suceda eso. Mi pelo es liso pero voluminoso y es de esas cosas que me dio la vida que me encantan y agradezco.

Pero más allá de la mera apariencia, existen diversos textos antiguos que hablan de la importancia del cabello en el ser humano, de los que principalmente me gustan esos que hacen referencia a su poder y fuerza, como la historia bíblica de Sansón; un hombre tan fuerte que podía luchar sin problemas contra un león. Un día, le confesó a su amante que su poder venía de su cabello y ella lo traicionó contándole a sus adversarios el secreto, quienes le cortaron el pelo mientras dormía en un acto de tremenda envidia.

Tsahaylu

En la película Avatar, los seres de Pandora se conectan con la punta de su cabello al árbol matriz.

Algunas ramas místicas aseguran que el cabello debe mantenerse largo porque es la forma de desarrollar la telepatía. El pelo ayudaría a conectarse más fácilmente tanto con Dios como con todos los seres vivos, haciendo las veces de transmisor eléctrico. En el caso de grandes maestros espirituales, como Jesús por ejemplo, se sabe que se dejaban tanto el cabello como la barba crecer para aumentar sus poderes, intuición o sentidos. De hecho eso es lo único que se sabe con certeza del aspecto físico de Jesús, ya que las historias sobre la sábana de Turín, que tendría plasmado su rostro, fueron descartadas científicamente y hoy nadie sabe cómo lucía en realidad.

En épocas antiguas, las danzas daban singular prioridad al cabello largo de las mujeres como símbolo de femineidad y alegría. El arte en sus distintas formas ha inmortalizado las cabelleras abundantes durante siglos y tribus indias de diferentes localidades han mantenido el curso natural del crecimiento de su cabello. Como táctica militar, los hombres tuvieron que adoptar cabelleras cortas para que su trabajo fuera más práctico y la medida quedó fija hasta el día de hoy. Los rockeros hasta hace poco usaban melena en señal de rebeldía y muchos bailamos con la canción de Gloria Trevi que decía: “voy a traer el pelo suelto, voy a hacer siempre lo que quiero”. Actualmente apenas nace una guagua corren todos a raparla, ¿por qué? Yo podría asegurar que muchos de los padres ni siquiera se lo preguntan y simplemente actúan como la mayoría.

Cuando yo era chica, mi mamá me repasaba las puntas en luna creciente y el pelo cortado lo enterrábamos en el jardín, según ella para que creciera con más fuerza. Después, cuando había salido de la universidad y estaba buscando mi rumbo en todo ámbito, sentí una mañana de verano la necesidad imperiosa de cortarme el cabello inmediatamente. Partí caminando a la peluquería más cercana decidida a realizar una acción nunca antes ejecutada que estaba segura renovaría toda mi vida. Y así fue. Incluso en ese momento, recordé a algunos artistas que la prensa había sorprendido rapándose la cabeza drásticamente, mostrándolo como un acto sin sentido o sin control que ellos posteriormente explicaban como un renacer. Para mí, hacerlo era un acto perfectamente controlado, porque quería botar el cabello dañado, muerto y seco para dar paso a mi nuevo pelo natural y sano. Fue cuando dejé de teñirme y me reencontré y reencanté con mi imagen real que me dio la existencia, y se podría decir que comencé un camino de amor hacia mi misma que resultó trascendental para mi bienestar. Mi melena creció y hace no mucho me di cuenta que todo el proceso fue revelador para la apreciación que yo tenía de mi misma. Hoy me relaja el tema, podría teñirme o esperar a que las primeras canas aparezcan, quizás ya no lo cortaría, pero he disfrutado mucho de estos años siendo yo misma con mi pelo creciendo, largo y libre. Quizás sea difícil de explicar, pero se siente mucha confianza y seguridad.

sanson

Sansón es traicionado, y mientras duerme sus enemigos le cortan el cabello para quitarle su fuerza.

Encima, los de signo Leo, como yo, damos una importancia crucial a la melena; es nuestro símbolo, la presencia y la forma de estar aquí. No es algo que se piensa o decide, es la forma de ser que los astros imprimieron en nosotros, por lo que generalmente veremos personas Leo llevar grandes cabelleras, radiantes, coloridas, entretenidas o llamativas.

Recuerdo hace unos pocos años atrás, que el actor nacional Jorge Zabaleta habló en la prensa sobre el enojo que sentía en contra de la medida que el colegio de su hijo le estaba obligando a adoptar, de cortarle el pelo al muchacho que en esos entonces tenía unos 7 años. Él argumentó que no era justo en comparación con las mujeres y que adoraba ver el precioso pelo de su hijo moverse con el viento, que no entendía las razones para que un niño tan pequeño tuviera que comenzar con rituales de gente adulta empaquetada, que debe someterse a un sistema para sobrevivir. Daba la casualidad que se trataba del mismo colegio al que fui yo, uno con un sistema laico, británico, bastante liberal en ciertos aspectos pero con normas rígidas en otros. Era un colegio donde si uno opinaba o quería cambiar algo por las razones que fuera, el director respondía que si no te gustaba la puerta era ancha, porque había una larga lista de espera buscando un cupo. Así de simple. No sé qué hizo Zabaleta finalmente, pero asumo que de mala gana tuvo que sentar al pequeño en la silla de un peluquero y con dolor ver cómo caían al suelo sus jóvenes y brillantes cabellos. Hay gente que no ve mayor drama en eso, pero para mí es como si fuera un crimen.

Defiendo el pelo largo en hombres y mujeres, sobretodo estoy por la libertad de que cada uno adopte el aspecto que quiera, cirugías incluidas. Por supuesto que, como decía antes, doy suprema importancia al conocimiento y aceptación personal, pero todo lo que te lleve a ese proceso y sea necesario para ti debes tener la libertad de poder hacerlo. Y si no te lleva a ningún lado, de todos modos el pelo es parte de tu ser y hoy por hoy, eso es de lo único que somos dueños porque hasta el aire vamos a tener que pagarlo pronto, como van las cosas.

venus

El nacimiento de Venus, de Botticelli.

No sé si el tema hay que atacarlo desde una sola trinchera; el sexismo, la imagen que debe adaptarse a un sistema determinado o la espiritualidad y misticismo, pero sí se que hay cierto desconocimiento del papel que juega el cabello, que no ha tenido su espacio más allá de cosas banales como el look o las modas.

Cuando escucho a otra persona más decirme: ¡pero qué largo tu pelo! ¿No será mucho? ¡Pareces escoba! Etcétera, siento que detrás hay un afán de quitarle a las personas eso que son naturalmente para adaptarlas a la imagen de una revista o qué se yo. Quizás decir que me gustaría vivir en la selva, sin tanto rollo (aunque con buen clima) sería decir demasiado, pero sí considero que es grave cuando nos acostumbramos a ceder nuestra naturalidad para cumplir con otras cosas que nada tienen que ver con quiénes somos. Algo como tu propio pelo debiera asumirse como obvio, pero no sólo el largo o la forma pueden ser blanco de críticas en la sociedad actual, sino que las mujeres están obligadas a esconder sus canas para dar una idea de eterna juventud. Me pregunto por qué no nos reemplazamos por robots de una vez por todas mejor, y fin del asunto.

Para mi no hay nada como un pelo largo, sano y natural, que se mueve con el cuerpo de la persona, que brilla bajo el sol y que cambia y adopta distintas caídas y formas. Bueno, y para qué hablar de un hombre de pelo largo y barba; eso es derechamente mi perdición.

 

Por: C.

Anuncios


Categorías:Columnas

Etiquetas:, , , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: