No seas insensible

insensible

¿Cuándo nos volvimos tan insensibles al dolor humano? Nos hemos convertido en seres que siguen de largo ante el sufrimiento, tanto propio como ajeno. Ojalá que nada nos toque y podamos seguir adelante sin distracciones, nunca parar, nunca detenernos a contemplar. No sabemos tomarnos un momento para conectarnos con las emociones y actuar de acuerdo a ellas. Ya no podemos mirar el dolor a la cara.

Cuándo alguien enferma, cuando vemos a un mendigo, cuando nos enteramos por televisión que una niña muere en el Sename, ¿por qué no nos llenamos de rabia? Vamos más allá, ¿por qué permitimos que casos horribles como Colonia Dignidad queden impunes?

Esa insensibilidad para protegernos, para cubrirnos de lo que nos pueda dañar, nos convierte en zombies productores para los cuales las características humanas instrínsecas son una anécdota. Las personas sensibles son ninguneadas, consideradas sentimentales y débiles y por ende inservibles. Sólo valemos por cuánto tenemos y cuánto hacemos, eso hace rato que ha estado quedando claro, pero ¿que nos sucede por dentro cuando negamos lo que sentimos?

Nos estamos pudriendo internamente mientras hacia fuera siempre nos tenemosculturasensible que ver bien, rodeados de personas y llenos de actividades. Nos hemos vuelto indiferentes a todo, incluso a la guerra, mientras aún resuena en el horizonte la canción “Sólo le Pido a Dios”. Tanta rapidez para desactivar nuestros botones naturalmente humanos y para seguir empujando la carreta robótica del arquetipo postmoderno.

Una sola pregunta lo prueba todo: ¿cuánto tiempo dedicamos a los niños? Pequeños llenos de entusiasmo, sueños y dudas que necesitan toda la atención y la guía, quedan a veces a su suerte y ven a sus padres unas cuantas horas a la semana. Y esas horas, ¿de qué conversan los padres con sus hijos? Muchas veces nos olvidamos de conectarnos con sus inquietudes y temores y sólo les hacemos preguntas de rigor superficiales.

Cada día más niños se sienten solos e incomprendidos, cada vez hay más depresión y suicidios. Es porque los niños aún no son capaces de fingir que este mundo está bien así como lo ven, y se permiten sentir el rechazo a una sociedad atomizada, de gente que crea relaciones virtuales y dedica todo su día a trabajar para pagar cuentas. La vida está cada vez más cara y no se puede culpar a los padres por querer salir adelante.

Si una madre trabajadora después de un día extenuante sólo quiere comer y dormir, en ningún caso sentir, se tomará una píldora, de esas que están de moda hoy como el Ravotril o69436_4392386900176_1872221806_n tantas otras, y apagará su sistema por una horas para poder seguir funcionando mañana.

La amabilidad en la calle, la cercanía entre vecinos, el tiempo para que florezca la amistad, son cosas de películas por estos días. Estamos copiando modelos de maltrato a otros y a nosotros mismos, abandonando a los abuelos, alejando a los vulnerables y violentando a los animales. Somos cínicos; que cada uno se rasque con sus propias uñas. El que es pobre es porque no trabaja, el que no está bien su culpa será.

Es cierto que la queja fácil también se ha vuelto un vicio, pero optamos por el camino corto, que es rechazarlo en vez de preguntarnos por qué se llega a eso, cuáles son los errores previos a que existan tantas personas que se aprovechan de su propia situación. Olvidamos que cada criminal, cada abusador, cada ladrón, fue primero un niño inocente.

Nuestro milagroso mundo, una maravilla sin igual, está poblado por seres insensibles. Estamos eligiendo el mecanismo de defensa de no empatizar para no perder el foco, pero quizás habría que poner un gigantesco signo pare en alto. Parar y observar. Sería imposible no conmoverse y no querer cambiar desde nosotros mismos todo lo que está mal con nuestra sociedad. Sólo hay que recordar que somos seres cariñosos y bondadosos por esencia, perdidos entre tanta debacle. Por lo tanto no seas insensible, sólo sé tú mismo.

Anuncios


Categorías:Columnas

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: