En defensa de la mentira

imagesSolía estar en contra incluso de la mentira más blanca. Me parecía práctico y sano hablar con la verdad en primera instancia, le gustara a quien le gustara, y para mi desgracia era algo que se me daba fácilmente, ganándome diversos mini conflictos que no me interesaban. A nadie le gusta que le digan la verdad, la mayoría de la gente prefiere una mentirita buena onda que le acaricie el ego. La verdad es buscada por pocos, esa es la verdad.

Es muy fácil darse cuenta de las mentiras del resto, porque las personas en general no tienen demasiada memoria y se contradicen en el tiempo (“Es más fácil pillar a un mentiroso que a un ladrón”). Antes prefería que me llamaran de cualquier forma, menos mentirosa; por el lado chino mi signo zodiacal es gallo, lo que me hace veraz y valerosa, y por el lado de la astrología occidental tengo al león, que no teme y se queda siempre con la última palabra.

Así, fue complicado -pero no imposible-, aprender que las pequeñas mentiras son parte de la vida y conforman el día a día para darnos un poco de paz. Sonreír, decir que todo está bien, acceder a cosas que sabemos que nunca haremos, felicitar a gente que no creemos se merezca más que un saludo, conversar en una reunión social con alguien a quien desprecias y pasarlo tan bien como si no estuviera. La técnica consiste en no hacer nada de esto desde el corazón, sino que ejecutar las mentiras blancas desde afuera, como una estrategia fría y conveniente dominada por la inteligencia. Finalmente, si uno actúa desde el corazón jamás podría mentir del todo. Al menos no alguien con cierto nivel de conciencia.

images (1)Cuando me decidí a practicar la mentira, me liberé de la carga de estar siempre abogando por la verdad contra viento y marea, pagando costos injustos y encontrándome la mayoría de las veces sola. Hoy uso la mentira en mi favor y ha sido una elección sin cargo de conciencia con la que me deshice de un montón de personas y situaciones molestas. Desde este lugar identifico a leguas al que me miente de vuelta, sin mala intención pero descaradamente, con insospechada decisión y los ojos abiertos de par en par, mirándome fijo. Esa actuación y falsedad antes se me hacía insoportable, no comprendía cómo las personas podían vivir con sí mismas, pero es simple; muchas de ellas se creen sus propias mentiras.

Estoy dispuesta a vivir más livianamente gracias a las traviesas mentirillas, escucharlas de vuelta y dejarlas pasar con la mayor compasión posible, comprendiendo que todos están jugando su propio juego sin el cual no saben existir. Pero hay una cosa que no estoy dispuesta a hacer; mentirme a mi misma. Eso ni en sueños.

Anuncios


Categorías:Columnas

Etiquetas:, , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: