Cómo manejar a los doctores

descargaNo recomiendo llegar a una visita médica a escuchar y obedecer. La experiencia propia y ajena indica que lo mejor es hacerse cargo y encarar a un médico de la forma más informada posible, pero no por eso hacerle ver cuán informados estamos. Estas sutilezas son importantes en un campo donde el título de doctor abre una realidad compleja.

La mayoría de la gente no domina los términos médicos, pero además desconoce el funcionamiento interno de los sistemas de salud. Partamos del hecho que hay todo tipo de doctores y diversos protocolos a seguir, dependiendo de los diagnósticos y hospitales, pero como paciente que busca lo mejor para su salud, uno debe asumir que la mayoría de los médicos querrá dar su opinión sin que ésta sea rebatida y ojalá brindar la menor cantidad de explicaciones posibles.

Esto es, primero, porque no aprendieron a hablar de forma tal que todo el mundo les entienda (en general un médico es una persona aguda que tiene poca tolerancia con la gente común, que encima está aquejada con un problema particular que podría afectar su atención), y segundo, porque su tiempo literalmente es oro.

Si bien no todo médico se hace rico, mientras más atiendan, más ganan, por lo tanto un paciente que plantea dudas y necesita tiempo para comprender su situación, simplemente queda calificado como paciente cacho. No es que todos los médicos sean el enemigo, pero el sistema de salud vive en permanente crisis, sin fiscalización y orientado al lucro, por ende si no se preocupa usted de que funcione, nadie lo hará.

Para sacar el mayor provecho posible de una visita médica común, aquí les dejamos 10 tips que optimizan el tiempo y el dinero, útiles tanto para salud pública como para privada, independiente de la lamentable brecha entre ambas.

1- Existiendo internet, no hay excusa para llegar al doctor sin tener una idea básica de lo que le aqueja. Busque sus síntomas y lea notas y foros médicos. La web no es más que personas dando sus opiniones, pero cuando una misma opinión se repite cien veces, usted puede acotar su diagnostDoctor-female-Caucasian-with-patientico.

2- Prepare cómo va a plantear su problema. Típicamente, el doctor necesita avanzar rápido, por lo que le preguntará qué hace usted ahí. Es importante haber pensado de antemano la respuesta más precisa y que mejor resuma su situación. Ejemplo: Ayer sentí un dolor repentino insoportable en la pelvis que permaneció un par de horas, hasta que finalmente vomité.

Con esa frase dará respuesta a qué sucedió y cuándo. Luego debe informar a su médico cualquier cosa fuera de lo común que ocurra en su vida, llámese medicamentos que esté tomando, consumo de sustancias con efectos secundarios, comidas diferentes, viajes o contacto con personas que hayan estado enfermas. Es decir, un resumen de su último comportamiento para dar un contexto a lo ocurrido.

Esto permitirá ahorrar tiempo ya que el doctor no tendrá que hacerle un interrogatorio eterno, sino que contará inmediatamente con todo el panorama.

3- Este no es el mejor momento para quejarse demasiado, emocionarse o perder el control -que tiene todo el derecho a hacerlo si su enfermedad lo abruma-, porque lo más importante ahora es concentrarse en toda la información que de el médico. Para poder procesarla con calma, puede tomar notas o grabar el audio de la conversación con su celular.

Si su médico lo nota afectado, podría tomar provecho de eso dándole una palmadita en la espalda, una receta y enviarlo para la casa. No habría demasiado problema con eso, si no fuera porque muchas veces no es suficiente y la enfermedad persiste cuando estamos solos y no sabemos qué hacer. Si se muestra atento, presente y enfocado, el doctor sentirá que debe dar todas las explicaciones correspondientes sin guardarse información.

4- Es común que el doctor pregunte datos personales al comenzar la consulta, pero se ha hecho una costumbre muy poco ética que quieran saber detalles de la profesión deimagesl paciente y sus actividades laborales. Aquí es importante saber que los doctores están hoy en una posición compleja, con una masa de enfermos más informados que antes y que los exponen a demandas legales por resultados negativos, que podría manchar rápidamente su reputación debido a las tecnologías de información.

La mejor sugerencia es hablar en general y sin detalles para que la relación médico-paciente no se vea afectada, considerando que no es lo mismo para un doctor atender a un abogado o periodista, que a un paisajista o ingeniero. Algunas profesiones los ponen a la defensiva, mientras que otras les resultan neutras. La idea es que el médico no sienta que debe cuidar sus palabras y se pueda expresar libremente en una conversación fluida.

La respuesta ideal a la pregunta: “¿a qué se dedica usted?”, quizás sería: “soy médico”, pero eso tampoco asegura la mejor atención, ya que entre doctores la lucha de egos es titánica sobre quién tiene la razón. Lo mejor es centrar la conversación en el problema puntual.

5- Diga la verdad. Por ley es obligación del paciente entregar información veraz, pero no por eso hay que decir toda la verdad. Mencione lo que aporte al caso específico y guarde el resto. Si llegó con una idea preconcebida de lo que tiene, también guárdesela y primero escuche.

Por otra parte, muchas veces no saca nada con esconder su historia previa, no olvide que las fichas en los sistemas clínicos acusan todos los movimientos del paciente dentro de un mismo establecimiento; a qué doctores ha ido antes, qué tratamientos ha tenido, etc.

6- Tras un chequeo físico, que en la mayoría de las veces es necesario y debemos preocuparnos de que se lleve a cabo, el médico podrá darle un diagnóstico y alternativa de tratamiento. Lo más probable es que no le pregunte si usted está de acuerdo, si no que comenzará a escribir la receta de un medicamento y a llenar la ficha del paciente con la información nueva. Justo antes de que ocurra esto, es cuando usted puede realizar plantear las dudas que le queden pendientes.

Si el tratamiento no le parece el más adecuado, puede preguntar qué otras opciones existen y cuáles son sus efectos secundarios, precios y tiempos de acción. Si quiere preguntar si existe algún examen que pueda ayudarles a confirmar el diagnóstico, también este es el momento.

Si el médico le ordenó exámenes para saber el diagnostico, no es necesario qumedie usted vuelva a la consulta; puede pedirle sus contactos, número telefónico y correo electrónico, para enviarle los resultados y al mismo tiempo dejarle los suyos en caso que él tenga acceso a los resultados gracias al sistema online del hospital. Así, quedarán en contacto para confirmar el diagnóstico y tratamiento. Esto está por ley incluido dentro de la visita médica. También puede contactar al doctor en caso de alguna complicación.

Distinto es que por razones médicas, el doctor deba verlo nuevamente, en ese caso puede preguntar por qué y aclarar sus dudas.

7- Para no quedarse pegados en explicaciones largas y complicadas (no a todos les gustó biología en el colegio), es muy útil pedirle al médico que utilice un papel y lápiz para dibujar el problema. Esta es una forma didáctica y rápida de que el paciente sepa de lo que le están hablando.

8- Mire a su médico a los ojos, no llegue nervioso. Usted sabe tanto de otras cosas como su doctor de medicina. No enaltezca todas las opiniones de su doctor, escúchelo atentamente y mantenga una opinión propia sobre qué es lo que quiere y necesita de modo que el especialista lo ayude a alcanzar ese objetivo. Finalmente el cliente es usted.

En casos más complejos, converse con sus seres queridos y familiares para optar por un camino de tratamiento. La mente sólo puede con cierta cantidad de problemas y si su estado de salud lo está torturando, es muy útil escuchar la opinión de quienes buscan lo mejor para usted. Si no cuenta con nadie, puede escribir lo que está pasando para verlo con distancia y tomar una decisión con tranquilidad.

9- Tome una segunda opinión. Y una tercera y una cuarta si es necesario. Es buscando que se encuentra. Muchas veces los médicos difieren en su opinión sobre un mismo caso, y cada enfermo es diferente. Las ciencias exactas aquí no corren; no sólo todo depende de la situación, diagnóstico, infraestructura del hospital, presupuesto del paciente o premura del mismo, sino que existen los errores y las negligencias, que por pequeñas que sean, afectan nuestra calidad de vida.

Es vital aquí decir que usted debe mirar siempre los resultados de los exámenes; las cifras o imágenes. Cada vez hay más casos de engaños, donde el médico se aprovecha de la confianza del paciente y le dice que tiene algo que no se ve por ningún lado.

10- Mantenga las formas, la buena educación y el respeto. En algunos casos no se sabe por cuánto tiempo tendremos que ver al mismo especialista e incluso nuestra salud podría depender de él. No es que deban ser amigos, pero lo ideal es contribuir al profesionalismo de la circunstancia. En el fondo, hágale la pata y verá que por la buena se consiguen más cosas.

Recuerde que los médicos a veces se guardan las mejores opciones, entiéndase la más barata, efectiva y con menores efectos secundarios. Ellos manejan información que resulta poco lucrativa para el sistema; una solución rápida para el dolor de cabeza, una nueva crema dermatológica, un nuevo método antinflamatorio, en fin, darle la mejor solución al paciente es hacer que nunca más vuelva por ese hospital a sacarse un scanner o una ecotomografía. Eso es lo que se llama lucro y la razón por la cual su dermatóloga siempre luce mejor que usted.

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Categorías:Notas y Entrevistas

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