Masturbación femenina: el gran tabú

La palabra tabú significa: prohibición de hacer o decir algo determinado, impuesta por ciertos respetos o prejuicios de carácter social o psicológico. La pregunta sería: ¿por qué se habla menos de masturbación femenina que de masturbación masculina?

O quizás, la pregunta debiese ser: ¿efectivamente las mujeres se masturban menos que los hombres? No debería ser posible, ya que ambos tienen los mismos impulsos sexuales y son seres sexuados por definición, pero la diferencia es que la masturbación femenina ha sido mayormente castigada. ¿Por qué? ¿Cuál es todo el problema al respecto?

El placer es un concepto históricamente ligado a lo masculino. El placer de la mujer fue reprimido y su sexualidad se justificó apenas para la procreación. Opresión.

Se podría suponer que en el siglo 21 eso ya no se sostendría. Después de avances como el voto femenino, la mujer trabajadora, los anticonceptivos, los sexshops, etc., no se explica que millones de mujeres ni siquiera conozcan su propia anatomía. Incluso hoy persisten dudas con respecto a la masturbación femenina que parecen increíbles; desde qué edad es apropiado, qué efectos secundarios tiene, cómo debo darme placer. Son preguntas que nos hacen pensar que se ha avanzado muy poco.

El placer de la mujer, en pareja o en solitario, con juguetes o sin ellos, o con cualquier tipo de motivación que se requiera, es completamente natural y biológico, pero la falta de educación al respecto confunde. Si no se habla de ello, debe ser malo, inadecuado, perjudicial.

Si el mensaje es que no se puede hablar, que no se pueden hacer las preguntas y que no se puede sentir curiosidad, entonces negamos el derecho humano de toda persona a gozar toda la integridad de su ser, a experimentar y vivir la vida tal como es.

Es cierto que la sexualidad está en crisis, se ha perdido el eros como dicen los expertos, todo es pornografía. Nefasto. La dimensión amorosa del ser humano entró en crisis antes de que lo hicieran las parejas o los matrimonios, lo hizo cuando se nos enseñó el machismo y los roles. Cuando se nos dijo que el guión ya estaba escrito y que no había nada que descubrir. Al ser eso falso -dado que hay tantas maneras de disfrutar y de obtener placer, como personas existen-, fue la mujer la que recibió el rol más ingrato; uno que es pasivo, obediente y que actúa desde el temor.

Y como sabemos, el temor mata el amor. Hemos nacido para experimentar la vida en todas sus dimensiones, y la dimensión sexual simplemente es tan básica como el alimento o el sueño. Las mujeres han tenido que crecer con ideas falsas que se han apoderado de sus mentes y su bienestar, reprimiendo su esencia y basando su existencia en sentimientos negativos como el error, la verguenza o la culpa.

¿Dónde quedó el autoamor?

Hace tiempo, mientras fui universitaria, una amiga me comentó que como tarea de una de sus clases en la escuela de psicología, debía tomar un espejo y estudiar su vulva. Ella se sorprendió; no sabía ni siquiera que podía hacer eso. Había sido educada en un entorno religioso. Ni siquiera sabía la diferencia entre vulva o vagina. Se podía asumir entonces que si no se había mirado a sí misma, tampoco se había nunca tocado. ¡Una mujer de veintitantos años! No tuve el valor de preguntarle si había sentido alguna vez un orgasmo.

No es que el fin de toda la sexualidad sea el orgasmo, pero un gran fin humano es conocerse a uno mismo. Nuestra intimidad es prácticamente el único aspecto que nos pertenece totalmente, donde podemos poner nuestra propias reglas y elegir cómo podemos conectar con nuestro propio amor y nuestro cuerpo; un regalo sagrado que podemos amar profundamente.

Cómo dice psicóloga chilena Rafaella di Girolamo, siempre hay algo mas que aprender de una misma, por ejemplo que tu cuerpo es propio, tuyo. Ser dueña de ti misma con propiedad, identificar lo que te gusta, lo que no. No podemos cerrar la sexualidad solo al vínculo con otra persona, cuando puede ser rica, diversa y propia.

 

Charla TED de la psicóloga, sexóloga y escritora chilena Rafaella di Girolamo:



Categorías:Notas y Entrevistas

Etiquetas:, , , , , ,

1 respuesta

  1. Del mismo autor de «Un encuentro con el placer. La masturbación femenina» (de acceso libre en https://files.acrobat.com/a/preview/e7d47d69-6240-46be-bd87-3b91fc6ab5dc), se publica ahora el libro titulado «LA SEXUALIDAD DE LAS MUJERES MAYORES… Y SU EXPERIENCIA CON LA MASTURBACION».

    ¿Tienen deseos sexuales las mujeres tras la menopausia? Y puesto que la masturbación es la práctica que mejor muestra la autonomía sexual de la mujer, la más sencilla y accesible ¿se masturban las mujeres mayores?
    Generalmente se cree que las mujeres se tornan asexuales cuando traspasan ese umbral hormonal. Y no hay forma de saberlo porque a ellas les da vergüenza hablar de eso, y su entorno tampoco parece muy dispuesto a escuchar lo que tengan que decir.
    ¡Estamos de suerte, porque este libro responde a esas preguntas!
    En un texto ágil y de fácil lectura, 56 mujeres valientes, postmenopáusicas, hablan por primera vez de sus deseos sexuales, de las actividades sexuales que comparten con sus parejas, de su experiencia con la masturbación y de lo que han observado sobre estos temas en su entorno inmediato; mostrándose ante nosotros como los seres deseantes que son y enseñándonos algunos aspectos de interés relacionados con la sexualidad de las que han sido testigos a su alrededor.
    No se trata de exponer estadísticas, sino de ofrecer al lector sus experiencias tal y como las han vivido, relatadas por ellas mismas.
    Si están interesados en el tema de este libro, pueden adquirirlo en este enlace:

    Me gusta

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: