Grounding: los pies en la tierra

Poner los pies en la tierra, pero literalmente, es terapéutico. Para muchos, estar todo el día con zapatos es incómodo y poco natural. Basta con ver cómo las madres están siempre persiguiendo a sus hijos para que se pongan los zapatos, porque tienden a quitárselos; les incomodan. En el caso de los adultos, muchos ansiamos llegar a casa y poder quitarnos los zapatos para mover los deditos y disfrutar libremente del contacto con el suelo.

En algunas culturas orientales, entrar a casa con zapatos está prohibido, ya que el hogar es un lugar sagrado que debe estar siempre limpio y libre de la mugre que los zapatos traen de la calle. Pero de un tiempo a esta parte, el movimiento llamado grounding se ha llenado de adeptos, debido a su mensaje de reconexión con la naturaleza.

Poner lo pies sobre tierra, pasto o arena de playa es lo que naturalmente debería suceder, pero en realidad lo que pasa en la mayoría de las partes del mundo, es que las personas estamos siempre sobre zapatos de goma o cuero, que pisan el cemento de la calle. No reparamos en el hecho de que la planta de los pies está llena de puntos energéticos que se conectan con órganos del cuerpo, como plantea la reflexología, que usa la aplicación de presión en los pies y las manos con técnicas específicas.

La teoría del grounding se basa en conectarse con un piso orgánico de forma directa, para dejar que la energía vital fluya, tanto la que viene de la tierra como la que se desprende de la persona. Los estudios indican que el sistema corporal se regula haciendo que la uno se sienta bien o recupere su bienestar en caso de enfermedad.

La energía del individuo aumenta y de pronto recobra un equilibrio que le es propio, gracias a un sentimiento de pertenencia con la naturaleza. Es recomendable para personas que no tienen un jardín en casa, que viajan mucho en avión o que simplemente nunca se quitan los zapatos, apenas para dormir.

Otro beneficio del grounding es la relajación que brinda, por cuanto el contacto con la tierra nos es propio y el cuerpo lo necesita. Unos pocos minutos al día de caminata descalza, pueden subirnos el ánimo, brindarnos calma, mejorar el sueño y aliviar el estrés, como plantea el documental “The earthing movie”, que nos habla de la absorción que ocurre gracias a nuestros pies, que nos sostienen en cada movimiento.

Con fundamentos científicos, se comenta el posible poder curativo del grounding y su utilidad como complemento en diferentes tipos de tratamientos médicos. Puedes leer más en https://earthinginstitute.net. El documental está disponible en Youtube.

Después de verlo, por favor, ¡quítate los zapatos!



Categorías:Notas y Entrevistas

Etiquetas:, , , , , , , ,

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: