Pedro Pascal: cuando el talento es un títere

En su Twitter se describe como «refugiado». En prensa, ha dicho «por la familia, mato». Fuerte decir algo así. Llegó a Chile a inicios de mayo, debido a un comercial para la Viña Concha y Toro, y fue un revuelo mediático. No se había mostrado antes por estos lados, apenas se podían encontrar un par de entrevistas en la prensa (una de las cuales se la hizo su propia prima, en La Tercera), pero ahora se tomó fotos con todo el mundo, apareció en noticiarios, salió a comer a restoranes, hizo un breve video en apoyo a la Defensoría de la niñez y hasta se ganó el Copihue de Oro por mejor actor chileno de la década, del diario La Cuarta. Imposible más popular.

Pascal no necesitaba un comercial de vino, menos en Chile, solo basta mencionar que después de su visita se marchó rumbo a Canadá a grabar la multimillonaria serie «The last of us», para HBO, una adaptación de un juego de video sobre una -atención- pandemia.

José Pedro Balmaceda Pascal es talentoso; su carisma es innegable, puede comportarse dulcemente en entrevistas, manejar suavemente el tono de su voz, hacer chistes inapropiados -sobre drogas, por ejemplo-, o incluso publicar tweets por los cuales otros actores pierden sus trabajos. Pero no él. Este actor chileno-estadounidense, de 46 años, es casi intocable. Está protegido por Hollywood hace un tiempo y veremos por qué. De hecho, una nota como esta es imposible de encontraren otras partes; los medios también lo protegen.

Después de largos años siendo actor y mesero a la vez -trabajo del cual lo echaron numerosas veces, según él mismo ha contado, por mal desempeño-, tratando de hacerse un nombre en el teatro y tomando papeles menores en TV, llegó a Game of Thrones. Aunque en realidad, no llegó de la forma regular, sino que Pedro tomó el guión de la cuarta temporada de la exitosa serie, directo de las manos de uno de sus estudiantes, un joven actor de la University of Southern California, del cual era mentor. El joven le estaba solicitando ayuda a Pascal para preparar su primera audición en video. Pascal narra todo con total tranquilidad en un capítulo del show de Seth Meyers, el 2016 (*abajo).

Pensó que el rol en esta mundialmente conocida ficción, calzaba más para él que para su estudiante, asique mientras este último fue al baño, Pascal llamó a su agente y preparó una audición propia en video. Ser amigo de años de la también actriz Sarah Paulson, hizo el resto. Paulson es íntima amiga de Amanda Peet, mujer del productor de GOT. Pascal envió el video a Paulson, ella a Peet, y Peet a su marido. En dos semanas, estaba en un avión a Croacia para grabar el papel de Oberyn, que lo lanzó a la gigantesca fama que mantiene hasta hoy.

Es curioso que el mencionado estudiante, que hoy se dedica al teatro sin que nadie lo conozca, no haya denunciado la situación, y que por el contrario haya publicado en su Facebook una felicitación a Pascal por conseguir el papel. Su vida entera sería diferente, si su mentor hubiera cumplido con prepararlo y quizás hubiese conseguido el rol. Hay otros momentos curiosos en la historia de Pascal, por ejemplo cuando dijo en Twitter que quienes apoyan a Trump son nazi. Su coestrella en Disney, Gina Carano, fue despedida por decir que es nazi perseguir a los republicanos. Como el gallito lo ganó Pascal, Carano fue víctima de la cultura de la cancelación (funar masivamente a alguien en internet). Carano ha ejercido la libertad de expresión en sus redes sociales, sugiriendo que puedes poner lo que quieras en ellas, y no es obligación escribir tus pronombres para indicar el género con el cual te identificas. O que al pedófilo Jeffrey Epstein lo mataron y no se suicidó, como indica la versión oficial.

Ella contó cómo Pascal se le acercó para explicar su postura de que esto de poner pronombres en la biografía de Twitter, es muy relevante. Su hermana menor, Lux Pascal -previamente conocida como Lucas Balmaceda, antes de su transición-, que también es actriz y tiene una especial conexión con él; los dos artistas de la familia, participó en Narcos luego de que Pedro la sugiriera para un papel menor. Estuvo en La Jauría también, de Amazon Prime, donde trabaja la hermana de ambos, Javiera Balmaceda. Su transición de género se hizo pública recientemente. Es cierto que existen muchas minorías que siguen siendo discriminadas, y eso debe parar -para algo existe la ley antidiscriminación-, pero otra cosa muy distinta es instalar una verdadera dictadura, exigiendo a otros cómo hablar o qué poner en su Twitter personal.

Pascal, defendió públicamente a los dos abusadores en el controvertido caso Rittenhouse, en su también derecho a opinar libremente. Si bien, sorprendió a muchos de sus seguidores, no perdió ni un empleo, ni gota de popularidad. Muy por el contrario, el actor chileno fue elegido como la estrella más popular del mundo, según el sitio IMDb, en pleno encierro mundial por covid. Mientras todo el planeta estaba forzado a reinventarse, Pascal es tan afortunado que se encerró apenas unos meses, para después salir de casa a grabar tres películas entre 2020 y 2021.

Fue muy criticado por ser parte de la grabación de un video donde muchos actores famosos cantan «Imagine» desde el confinamiento, iniciativa de la actriz israelita Gal Gadot. Millonarios cantando por un mundo mejor, sin pasar ninguna de las penurias que la gente común estaba sufriendo, sonaba un tanto pretencioso. Pascal adora a Gadot públicamente, la adula y la mendiga incluso. Alguien brindó una imagen muy precisa en internet, diciendo que Pedro Pascal es como la mascota de Gadot. La figura tiene sentido; ella es una favorita de Hollywood y Pascal lo sabe, pero es una mujer casada con un judío como ella, que nunca estaría con un no judío, como Pascal. En todo caso, la tendencia política sí la comparten.

Pascal es un eterno soltero. Se especula sobre su sexualidad, mantiene un bajo perfil al respecto, lo que se presta para el misterio. Se le ligó a dos coestrellas, Robin Tunney y Lena Headey, pero ambas resultaron ser solamente amigas. En forma previa a su gran fama, habría tenido una relación con Maria Dizzia, pero se cree que eso también fue solo una amistad. Como sea, Pascal se dedica más bien a apoyar diversas causas, pero es especialmente verbal sobre la bandera LGTB. Se declara feminista también, apoyó el movimiento Black lives matter; en realidad no hay bandera que no se haya puesto. ¿Es un oportunista? ¿Un populista? ¿Un activista? Dicen que todo actor es un mentiroso patológico. Él se ha descrito como un «simple actor». Ni tan simple, su historia de vida lo contradice.

Pedro es un protegido del Hollywood judío izquierdista. Viene de una familia liberal y gusta mucho de contar públicamente su historia, algo que le sirve bastante mediáticamente. Salió de Chile a los nueve meses en 1975, con un pasaporte de la Cruz Roja, que le permitió volver a entrar cada año. Sus padres eran perseguidos; había una dictadura militar y ellos escondían en casa al primo de la madre de Pedro, Verónica Pascal Allende. Este primo era un dirigente del MIR; Andrés Pascal Allende. La familia partió a Dinamarca por un año, hasta que el padre recibió la beca Rockefeller (de la familia judía izquierdista trillonaria, dueña del poder económico más grande del mundo), lo que les permitía radicarse en U.S.A., primero en Texas y luego en California.

Ahí creció y estudió este niño con gusto por la natación y la lectura, pero con dificultad para hacer amigos. Pascal ha narrado sus peleas permanentes con otros compañeros, se cambió de colegio siete veces y no podía ni tomarse el bus sin meterse en problemas. Quizás es comprensible que no pudiera adaptarse, ha relatado que en realidad era más feliz cada verano cuando visitaba Chile y compartía con sus familiares. Los padres eventualmente tuvieron permiso para retornar, la dictadura militar había acabado, pero Pascal se quedo en New York, estudiando para ser actor. En realidad, el retorno a Chile también se relaciona con el escándalo de la clínica Irvine, un oscuro enredo legal por supuesto robo de óvulos. El padre de Pedro es el conocido ginecólogo José Pedro Balmaceda, de la clínica Monteblanco especializada en fertilidad. Por años no pudo retornar a Estados Unidos, o lo tomarían preso debido a las denuncias de mujeres que recibieron óvulos ajenos. Pascal ha defendido a su padre un par de veces frente a preguntas sobre el tema, pero no suele hablar de eso en público. El revuelo fue mayor, de hecho se hizo una película al respecto (se puede encontrar online https://www.youtube.com/watch?v=kBlOjYxNIvs), pero no queda clara la real participación y responsabilidad de su padre.

Como Pascal nunca dejó de visitar el país, pasando veranos en diferentes lugares, como Quintero y Pucón, compartiendo con primos y tíos, se siente chileno y guarda un dolor por el desarraigo que sufrió. Estaba en una audición en Los Ángeles, cuando lo llamaron para avisarle que su madre había fallecido. Tuvo que tomar un avión a Chile para asistir a su cremación, por una muerte que él ha calificado como de circunstancias difíciles de aceptar. Su madre se habría quitado la vida. Eran momentos donde se estaba separando de su marido, tenían dos hijos pequeños que regresaron a Chile con ellos, mientras los dos grandes habían elegido no volver.

Pascal no usaba el apellido de su madre al principio, en realidad tenia muchos problemas para conseguir roles llamándose Pedro, a la vez que lucía una tez clara. Estados Unidos es un país altamente racista, por lo que intentó llamarse Alexander, pero finalmente derivó en Pedro Pascal, honrando a su mamá. Aunque es lógico pensar que por el escándalo legal en que se vio involucrado su padre, decidiera cambiarse el apellido para poder conseguir trabajo. De su madre ha dicho que es el amor de su vida; tenemos entonces un hombre con el corazón roto, soltero, exitoso de pronto -gracias a una cuestionable movida-, y que promueve cualquier ideología o causa que se ponga de moda. Su talento no solo radica en sus actuaciones -aunque ha tenido roles de todo tipo, algunos bastante básicos y otros más interesantes-, sino en usar su poder de seducción y el que su posición pública le brinda, para convencer a otros.

Recordemos que es parte de la saga Star Wars y que ha trabajado con los actores más cotizados de la industria, incluso él ha dicho que no puede creer lo que es su vida hoy. Su ascenso es meteórico. Ha dicho que no cree en Dios, pero demasiada suerte da para dudar, ¿no? En sus roles ha promocionando temáticas de la agenda hollywoodense como las adicciones, el machismo, el narcotráfico, la violencia, los buenos contra los malos y ahora las pandemias mortales, que pueden acabar con toda la humanidad. Una agenda temática al menos maquiavélica, cuyo público objetivo muchas veces son niños (!).

Pedro triunfa, brilla, es probable que haya podido hacerlo incluso sin robarle el guión a su estudiante, como si estuviera en su destino. Sin embargo, utiliza ese poder para decir a otros qué hacer, cómo pensar y hasta cómo votar. ¿Es eso ético, considerando que sus roles atraen a tantos jóvenes, sin criterio formado aun?

Chile es un lugar donde brillar es más bien castigado, una sociedad donde jamás se producen actores como Pascal. Él nunca quiso hacer mucho ruido aquí y se movió muy inteligentemente por las delicadas aguas hollywoodenses, muy difíciles de navegar. Eso también es talento. «Paren todo, Pedro Pascal está en Chile», decía Twitter como trendic topic, el día que arribó. Ese poder fue el que usó para llamar a sus seguidores a votar por Boric en varias oportunidades, usando sus redes sociales. Primero se puso una polera con la imagen de Boric y luego publicó un video diciendo que Boric es un «líder comprometido con la democracia».

Pedir votos para Boric tiene coherencia con su historia de vida, considerando que son las elecciones más divididas de Chile en 30 años, que Boric literalmente se disfraza de Allende, y que Pascal tiene un resentimiento guardado hace demasiado tiempo. No se trata de criticar a Pedro Pascal porque sí, nadie es bueno/malo, ni tiene sentido criticar personas, sino ideas, actitudes y comportamientos. La actitud de usar un poder para decir a otros qué hacer, desde el resentimiento y la división, no aporta al ambiente país. Tomar un bando extremo públicamente, cuando no vives en ese país, ganas millones de dólares y mueves masas, es cuestionable.

Durante su estadía en Chile, Pascal fue funado por haberle dado un like en instagram a su amiga -o al menos él la llama así- Gal Gadot, donde ella hablaba del conflicto en Medio Oriente, que estaba cobrando relevancia por una nueva escalada de violencia. Sus fans pro Palestina libre, consideraron que era un acto poco empático con las víctimas del conflicto. ¿Le importaba a él ser empático? ¿O quizás le importa estar donde le convenga?

Pascal ha contado que incluso pasó hambre tratando de ser actor, viviendo en un pequeñísimo apartamento en Brooklyn, una versión que no convence demasiado, ya que a su padre siempre le fue muy bien; ¿lo iba a dejar pasar hambre, si Pedro siempre ha mostrado una buena relación con él? En todo caso, el hambre que le resta hoy es de otro tipo. Su sueño es trabajar con Almodóvar. Y, desde luego, este y cualquier otro sueño no le será negado por los poderes dueños de estudios, fondos y guiones. Mientras siga siendo un obediente títere de la agenda que ese poder quiere instaurar.

¿Será tan ingenuo Pedro Pascal para no darse cuenta de que lo están usando? ¿O es Pascal, quien los usa a ellos? Es posible. Ha trabajado con grandes directores y presupuestos y, aunque no todas las producciones han sido éxitos de taquilla, de hecho ha participado en varios fracasos, su presencia garantiza calidad. Su largo paso por el teatro no fue en vano. Su experiencia con el dolor, el desarraigo y la pérdida, se ha puesto a favor de su interpretación.

Lamentablemente, no parece importarle si debe defender la pedofilia, una ideología extrema, guerra, dictadura, comunismo, lo que sea; todo vale. Ojalá que de subir así tan fácil, no caiga de porrazo, como decimos en Chile. Sería una verdadera estrella caída.

Si él siente que le destrozaron la infancia -sin duda puede ser visto de esa manera, aunque en realidad sus padres lo salvaron sacándolo de Chile, pero ellos eran los adultos responsables que decidieron esconder a un pariente MIR, poniendo en peligro sus vidas-, la pregunta es; el desarraigo que sufrió, ¿le va a doler toda la vida? ¿Va a sentirse siempre una víctima? Incluso después del éxito descomunal que ha alcanzado? ¿Hasta cuándo quiere vivir sangrando por la herida?

Pascal está equivocado si cree que tiene ese éxito para aprovecharlo como activista político y seguir dividiendo, desde el resentimiento. Es un hombre adulto cuyo desafío, en realidad, es otro; desde esa alta cima, debe aprender a autogobernarse, no dejarse llevar por las emociones de infancia, pasar a ser el hombre que se hace cargo, no inmolarse por una causa o personaje político, sino optar por lo correcto. Estar en esa cima sin dictar nada a nadie, sin creerse dueño de la verdad; eso es lo que corresponde.

Es difícil, pero esa es la lección significativa de vida. Lo más fácil es aprovechar el poder en beneficio propio, para calmar su propio odio, como una revancha. La vida le esta diciendo; ¿te vas a vengar? ¿O vas a sanar? Es curioso cómo siempre hay solo dos opciones. O le robaste un guión a tu estudiante para hacer algo mejor, o lo robaste para autosatisfacerte y quemarte por dentro, mientras el odio te consume.

*Pedro Pascal confiesa a Seth Meyers cómo consiguió el papel que lo lanzó a la fama. Sept., 2016: (vimeo.com /399199056)



Categorías:Columnas

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