El día de la muerte (ciclo femenino)

Un día donde todo es negro y la vida se va a acabar. Literalmente. No hay salida, no hay esperanza. No es depresión clínica; es ese día del ciclo femenino o lunar. Toda mujer lo vive, aunque no a todas se les manifiesta de la misma manera. Lamentablemente, desde la aparición de las pastillas anticonceptivas no todas las mujeres lo conocen, debido al efecto que las hormonas tienen en el cuerpo. Cuando no conocemos algo, no podemos comprenderlo; al no comprenderlo, no podemos respetarlo. Y desde ese punto, se hace difícil la convivencia.

Existe un día fatal dentro del ciclo lunar, que puede ser justo antes de sangrar o los primeros días de sangramiento, donde el cuerpo se prepara para expulsar tejidos porque el óvulo que estaba listo para ser fecundado, no se unió a un espermatozoide. Por esto, debe caer y morir. La mujer tiene su periodo. Esto va a ocurrir aproximadamente 450 veces en la vida de cada una. Un óvulo que muere, es una posibilidad de vida que se va para siempre.

El cuerpo preparó esa posible vida y no fue fertilizada. Cada mes, esa mujer sentirá algo muy indescriptible, confuso, incluso terrible -muchas han cometido suicidio en este periodo-, que la abruma y no le permite ver prioridad en nada más. Todo en su ser es eso; la muerte de la posible vida. Desde luego, somos maestras de la actuación; cuando nos han discriminado por siglos, aprendemos a ocultar todo lo que nos pasa y eso nos va dañando. Mucho más allá de poner buena cara o ir trabajar cuando nos sentimos mal, o tener que gastar en toallas higiénicas, copas, tampones o desinflamatorios varios, dentro nuestro hay un dolor abismante, insondable, misterioso, cósmico.

Es un momento, no para reparar en cosas como el patriarcado, el machismo o las ideologías imperantes, sino en lo interno; el cuerpo, la mente y alma de la mujer -o algunos podrían plantear que hasta su vida-, están hechos para crear otra posible vida más en este mundo. Este es hecho que no se habla, no se discute, no está en ninguna parte, a pesar de todo el escándalo que ha impuesto la ola feminista, con la que no me identifico en lo absoluto. Si esto no es comprendido, entonces el resto de quejas y peticiones no sirve de nada.

¿Cómo puede ser que aun existan personas que no sepan sobre el ciclo femenino? ¿Sobre las fases de la luna? ¿Sobre el proceso que creó nuestra propia existencia? Nuestra educación deja mucho que desear, pero eso tomaría largo tiempo de análisis. Hace unos años existe un proyecto de ley en Chile -similar a lo que ocurre en Japón, Indonesia y Corea del Sur- para poder ausentarse del trabajo un día, por malestares derivados de la menstruación. La idea no es fácil de implementar, puesto que tener que acreditar un dolor invalidante es engorroso, además de tener que parar un día laboral sin saber cuándo será, ni quién puede reemplazarte. Por otra parte, no siempre se trata de un solo día, podrían ser tres días de malestares fuertes, dependiendo de cada caso. En fin, hay muchas problemáticas implicadas.

Algunas empresas lo han implementado, pero sigue siendo una política pública dormida, presumiblemente debido a los costos que implica. Esto es debatible, ya que una mujer gasta en productos relacionados a su ciclo una suma mensual que los hombres no gastan, por lo que de algún modo pagarles un día por no trabajar, podría emparejar ese gasto.

Mucho más allá de una política pública, vuelvo al comienzo; saber, para poder comprender y luego llegar a respetar. ¿Cómo mejorarían nuestras relaciones personales si todos actuáramos como si el ciclo femenino sí importara?

Hay un tema relativo al calendario mismo que usamos, el gregoriano, donde no se reconocen los ciclos de la luna. Sería interesante que estudiáramos por qué el calendario fue modificado y cuándo, ya que estar desfasados de los ciclos de la naturaleza, nos afecta en todo sentido. Existe hoy un vacío tan grande en la sociedad, debido a que las personas ya no ven un mañana próspero, ni un futuro qué construir. Las razones son profundas, la clase política actual es una cloaca que ha destruido prácticamente todo. Sin embargo, nuestra naturaleza es indestructible.

Las mujeres hemos sido y seremos naturalmente así; podemos crear vida junto con un hombre. Una mujer que se siente mal unos días al mes, o que decide tomar hormonas por distintas razones -se usan para diferentes dolencias, como problemas a la piel o enfermedades ginecológicas- no deja de ser lo que es porque le den un día libre. Somos la única raza educable y que puede comprender y tomar conciencia de su naturaleza; ¿por qué no invertimos en ponerla como prioridad?



Categorías:Notas y Entrevistas

Etiquetas:, , , , , , , , , , , , , , , ,

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: