Columnas

Los santiaguinos no somos llorones

Calles inundadas, servicios colapsados, luz que se corta, niños que se enferman, comercio que queda sin operar, un tráfico impensado y suma y sigue. En Santiago pasan cosas cuando llueve, no como en el sur donde cada gota de lluvia puede ser sinónimo de relajo…

Parejas casadas y yo

Los hombres comenzaron a quejarse por la frecuencia y las mujeres por la poca participación de ellos en las tareas domésticas. Parecían cosas que he escuchado mil veces antes, pero me pareció obvio pensar; si el nivel que ofrecen los hombres en la cama es malo, es lógico que la frecuencia sea baja. ¿Cuánto mea culpa hay?