despenalización de la marihuana

Prefiero sin marihuana

En mi época escolar, tuve un pololo que no podía estar sin fumar marihuana. Cuando nos veíamos estaba volado o a punto de volarse y mi posición fue siempre la misma: “si vas a fumar, no te juntes conmigo”. Duramos cinco meses. Mis razones no eran ni morales ni científicas, simplemente me era desagradable estar conversando con una persona que no estaba realmente ahí del modo en que estaba yo. Es parecido a lo que sucede cuando al salir con amigos, a uno se le pasan las copas y ya no se puede conversar con él porque comienza a repetir ideas, cometer desatinos o perder el equilibrio.