vejez

Mi vieja y querida dama

La certeza de que si nuestros padres no nos demostraron su amor cuando fuimos pequeños, entonces nunca seremos amados, es algo que jamás fue cierto. Olvidar por qué uno es como es y aceptar con gratitud, como cuando se aprecia una flor a punto de marchitar.

Cine: La Once

Las divertidas diferencias de opinión, los rezos antes de comer y la amabilidad de ingresar a nuevas ancianas al grupo, al verlas que se van quedando solas, hace de este film documental un tesoro imperdible, que con humor y simpleza recuerda el valor de la amistad que nunca…